Wednesday, November 02, 2005

UNESA 1944-2004

El Director de la Real Academia de la Historia, profesor Gonzalo Anes, y el Presidente de CEOE, José María Cuevas, presentaron el pasado mes de octubre el libro “El Sector Eléctrico a través de UNESA: 1944-2004”, en un acto que estuvo presidido por el Presidente de Unesa, Iñigo de Oriol, y el Secretario General de la Energía, Antonio Fernández Segura. El libro se ha editado con ocasión de los sesenta años de UNESA, que coinciden con los 125 años de la electrificación en España, y ha sido elaborado íntegramente por expertos de UNESA. Se reproduce aquí la presentación realizada por el profesor Anes.

"Son varias las razones que me hacen celebrar con especial alegría la publicación del libro El sector eléctrico a través de UNESA 1944 – 2004. Una de ellas, es el haber dirigido yo la publicación ENDESA en su historia, en la que colaboraron eficacísimamente Don Santiago Fernández Plasencia y Don Juan Temboury.

Quiero destacar hoy la importancia y la singularidad de UNESA. Es difícil exagerar el papel que, en el sector eléctrico español, ha desempeñado la compañía. Sólo una perspectiva histórica, ahora ya de más de sesenta años, e internacional, permite colocarla en el lugar que merece. Dedicaré a ello unos breves comentarios.

UNESA nació en una situación internacional compleja. Desde los años treinta del pasado siglo, se habían abierto paso, en toda Europa, e incluso en los Estados Unidos, tesis cada vez más favorables a la nacionalización del sector eléctrico. La crisis de 1929 y sus repercusiones, especialmente en el ámbito laboral, condujeron a la ejecución de obras públicas como un medio de reactivar la economía. En este escenario, el sector eléctrico desempeñó un papel decisivo cuyo mejor ejemplo se encuentra en la política de Roosvelt, concretada en los proyectos y obras de la Tennessee Valley Authority (T.V.A), como todos saben, una agencia estatal, fundada en 1933, para generar energía hidroeléctrica, controlar el agua y mejorar las técnicas agrarias, y la navegación fluvial en una zona especialmente castigada por la crisis económica que se hizo visible desde el “otoño negro” de 1929. La T.V.A. adquirió en los Estados Unidos un gran valor, y se la consideró algo así como símbolo de la recuperación económica. También suscitó la oposición de muchas empresas privadas que incluso presentaron contra ella un fallido recurso de inconstitucionalidad. Las influencias de la política eléctrica norteamericana se hicieron sentir en una Europa que vivía la llegada, por vez primera, o el regreso, de los partidos socialistas al gobierno de países como Francia y Gran Bretaña. En ambas naciones, comenzó entonces un debate que culminó después de la Segunda Guerra Mundial, entre 1946 y 1948, con el proceso de nacionalización de la electricidad. Los planteamientos keynesianos favorecían las nuevas actitudes políticas.

En España, también influyó este debate internacional, que parecía inclinar la balanza hacia una inevitable y generalizada estatificación del sector eléctrico. En 1944, año de la fundación de UNESA, el país apenas se había recuperado de los efectos devastadores de la guerra civil. Las restricciones energéticas dificultaban aún más esa recuperación. La inexistencia de una red eléctrica nacional añadía lúgubres expectativas a la situación. Es lo que en el libro que ahora tengo el honor de presentar, se describe de forma excelente al final de su segundo capítulo, se denomina acertadamente “un escenario de dificultades” (p.57). Sin embargo, España contaba con un grupo importante de empresas eléctricas privadas que habían demostrado su eficacia durante la primera mitad del siglo XX y cuya formación está muy bien narrada en el capítulo dos del libro que presento. Empresarios e ingenieros habían aunado esfuerzos, con el apoyo de la emergente banca española, para poner en marcha iniciativas como la compañía Sevillana de Electricidad, Hidroeléctrica Ibérica, Hidroeléctrica Española, Saltos del Duero, Viesgo, Mengemor y otras que no citaré por no alargar una relación bien conocida. Estas empresas, en 1944, mostraron de nuevo su capacidad para idear una institución que permitiera coordinar el sistema eléctrico nacional y crear la ansiada red eléctrica, sin tener que recurrir a la nacionalización del sector. Es de justicia citar aquí a Don José María Oriol, ya que fue el auténtico promotor de UNESA y el que convenció al general Franco de la viabilidad de la iniciativa.

En un panorama internacional de nacionalizaciones, UNESA preservó el marco eléctrico español y la condición jurídica de todas las sociedades anónimas que hasta entonces lo habían conformado. La historia ha terminado demostrando que ese marco de empresa privada fue el más adecuado para el sector.

Durante los últimos diez o quince años, el sector eléctrico internacional, como otros muchos servicios, ha conocido un proceso conjunto de liberalización del mercado y de privatizaciones. Hemos visto que, en muchos países, se ha desandado el camino fijado en la posguerra mundial. Hoy es casi general la opinión de que con la liberalización y la privatización se logra más eficiencia y se consiguen ventajas evidentes para pequeños y grandes consumidores. UNESA ha preservado a nuestro país de tener que recorrer, a gran escala, el camino de la liberalización, siempre costoso, por la oposición de los sectores de opinión favorables a las intervenciones, más numeroso y eficaz en sus acciones que el de los científicos y empresarios que propugnan la eficacia del mercado en la asignación de recursos. Por ello, decía al comenzar, que sólo desde una perspectiva internacional y de largo plazo puede reconocerse la importancia que ha tenido UNESA para el desarrollo económico de España.

Además, UNESA, y este es el segundo aspecto que quiero señalar, consiguió la creación de la red eléctrica nacional y, durante muchos años, la gestionó de forma eficaz. En este sentido, es interesante recordar cómo UNESA supo rescatar una iniciativa que se remontaba también a la primera mitad del siglo XX y que había tenido varios intentos frustrados. En España, el primero que planteó, en el año 1915, la necesidad de la red, fue el conocido técnico en electricidad, el jesuita Padre J. A. Pérez del Pulgar. La Administración Pública consultó el proyecto con la Comisión Permanente Española de Electricidad que, a su vez, presentó un anteproyecto al que no se prestó la debida atención. Igual ocurrió con el proyecto de Juan Urrutia y el que presentó Mayoral al primer Congreso Nacional de Ingeniería celebrado en Madrid en 1919. En 1926, el asunto de la red volvió de nuevo a tratarse e incluso se convocó un concurso de proyectos de red nacional de transporte de energía eléctrica que tampoco logró ir más allá de la presentación de los planes. El fracaso español para crear una red eléctrica nacional en los años de entreguerras se
hizo notar más al comparar esta situación de carencia con el desarrollo de las redes eléctricas de otros países europeos en esta misma época. En 1938, y después de varios intentos, en Francia se logró conectar sus dos sistemas eléctricos: el termoeléctrico del norte y el hidroeléctrico de los Alpes, los Pirineos y el Rin. Con ello, se hizo posible una regulación global de los intercambios de electricidad entre ambas zonas del país, coordinadas por un centro de dispatching en París. En Gran Bretaña, en 1926, se promulgó la ley conocida como National Grid, para la creación de una red eléctrica nacional. El Grid era una empresa paraestatal que funcionaba, sin embargo, con criterios puramente empresariales y que tenía la misión de organizar el aprovisionamiento de energía eléctrica por parte de las empresas distribuidoras. La creación de la red fue relativamente rápida. En 1934, la mayor parte del país ya estaba conectada al Grid.

En la Alemania de entreguerras, se logró una red con dos grandes ejes norte-sur, paralelos entre sí, aunque unidos en el centro y en el sur del país. En España, fue UNESA la que finalmente logró llevar a la práctica los proyectos del padre Pérez del Pulgar en lo concerniente a la creación de la red. Fue otra de las grandes empresas que hoy constituyen UNESA, ENDESA, la que hizo realidad el otro gran proyecto de Pérez del Pulgar sobre el aprovechamiento de los carbones. Creo que está justificado el interés y la oportunidad de publicar un libro en el que se contempla la historia del sector eléctrico español desde una perspectiva tan especial como la que tiene UNESA. Es verdad que la historia de la electricidad en España cuenta con múltiples y excelentes trabajos. No creo equivocarme al afirmar que el sector eléctrico es uno de los que mayor interés ha suscitado. Prueba de ello son los excelentes archivos históricos con los que cuentan empresas como Iberdrola, en Ricobayo y Alcántara, y ENDESA, en el archivo del antiguo INI, por citar los que conozco más de cerca. Sin embargo, la mayoría de los libros sobre el sector están dedicados, como no podía ser de otra manera, a la historia concreta de las empresas y todos ellos carecen de la visión de conjunto que se expone en este libro. Por ello, me felicito y felicito a los promotores de la obra, al tener la iniciativa de celebrar el sesenta aniversario de la institución con un libro como el que hoy se presenta. Esta obra cuenta además, a mi entender, con otros muchos activos, además de la singular perspectiva de la historia que sólo UNESA tiene. El tiempo me obliga a mencionar sólo, para concluir, algunos de ellos.

El sector eléctrico a través de UNESA 1944 – 2004 es un libro con una estructura sumamente ordenada que permite, en apenas dos centenares de páginas, conocer la historia de la electricidad en nuestro país. Todos los hitos relevantes quedan reflejados, en especial el complejo y cambiante marco jurídico de los últimos decenios, los planes de energía, las relaciones del sector eléctrico con la administración o la creación de Red Eléctrica de España. La sencillez en las explicaciones es otro valor añadido de esta obra. Cualquier lector no versado en el tema comprenderá lo que fueron en su día las Tarifas Tope Unificadas de 1951, cómo y porqué se pasó al Sistema Integrado de Facturación de energía en 1972 o en qué consistió el establecimiento del Marco Legal Estable, a mediados del decenio 1980-1990. También se comprueba enseguida el papel permanente que UNESA ha desempeñado como cauce de diálogo entre las empresas y la Administración. En estas páginas, se describen los conflictos en los que UNESA supo mediar con acierto. También se intuyen otros que nos ha ahorrado a todos los españoles. Los nueve capítulos de la historia del sector eléctrico a través de UNESA, que constituyen la parte I de este libro, se completan, además, con otras dos partes del máximo interés. En la segunda parte, se recoge las biografías de los presidentes y directores generales de UNESA. En la tercera, se ofrece un utilísimo cronograma de la historia eléctrica de España. El libro incorpora como anexos algunos de los principales documentos esenciales para la historia de UNESA y otros datos de interés, como los componentes de UNESA y sus asociaciones, y los ministros responsables de la política energética desde 1944.

Contenido de tanto interés viene presentado, además, en un formato elegante, al que acompañan, junto a la imagen gráfica habitual en un libro como éste, cuadros, mapas y gráficos que recogen una rica información histórica del sector, entre la que destaca: la evolución de la potencia instalada, de la producción de energía y del precio de la electricidad, estructura del consumo eléctrico por comunidades, y la evolución de las sociedades de UNESA. Felicito al director de esta obra, el ingeniero Don Vicente Gil Sordo y al equipo formado por sus colaboradores, por la eficacia y exactitud de su trabajo. Felicito también a Don Iñigo de Oriol, por la iniciativa de promover esta obra, y a Don Eduardo García de Enterrría, por su interesante prólogo, resultado de su conocimiento de UNESA, como Secretario General desde 1949 hasta 1953. Todo ello, convierte el libro en una obra fundamental de referencia, y que les recomiendo, muy sinceramente, que lean enseguida."

Gonzalo Anes y Álvarez de Castrillón


GoTo Comprehensive List of Posts in this Blog (Ir a Lista Completa de Todos los Comentarios del Blog)
GoTo Last Comment in Main Page (Ir al Último Comentario en la Página Principal del Blog)

0 Comments:

Post a Comment

<< Home